"No es una anécdota divertida, pero si me causa alegría y un poco de tristeza recordarla, fue cuando llegué con el vehículo a casa y mi hijo preguntó con toda su inocencia si ese vehículo era de nosotros y le dije que sí, que si era de nosotros y se puso contento y reía de la emoción, luego me comentó que ya no tendríamos que caminar o tomar colectivo cuando haga frío y corra viento porque iríamos calentitos en el auto. Cuando me dijo eso se me partió el corazón por lo que habíamos pasado y a su vez me sentí tranquilo por tener mi vehículo y que Comercial Automotor me haya guiado y ayudado para poder tener mí primer vehículo".